Ir al contenido principal

Navidad en casa



A pesar de que me encuentro a miles de kilómetros de mi casa; mi país, mis costumbres, los sabores con los que crecí y los ritmos con los que aprendí a bailar siempre están cerca de mí. Hace un par de días regresé a India después de haber pasado dos semanas maravillosas rodeada de mi familia y todo aquello que me es familiar y que me trae algún recuerdo. Novenas familiares en las que alguien siempre se equivoca leyendo alguno de los gozos, y en las que se cantan villancicos con un diverso conjunto de instrumentos y tonalidades. Buñuelos calienticos, crujientes por fuera y suavecitos por dentro. Los 14 cañonazos, la Sonara Dinamita y toda esa música que representa la navidad colombiana, una navidad alegre y guapachoza. Porque evento colombiano que se respete incluye una bailadita.


Aunque cuando voy a Colombia en Navidad, las horas no son suficientes para disfrutar todo lo que quisiera, para ver a toda la gente con que me gustaría encontrarme, para probar todos esos sabores que me hacen tanta falta. El tiempo es suficiente para sentirme contenta y recargarme e energía para enfrentar nuevos retos y continuar construyendo un camino que aun cuando esté físicamente lejos de todo aquello que tanto quiero, es un camino que en cada huella lleva a Colombia y a todas aquellas personas que están en mi corazón.   

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bután: un país de templos, monasterios, budas y dragones

Tiger Nest Bután fue para mí un destino realmente único, mágico. Generalmente para mis viajes compro la guía Lonely Planet para saber un poco más sobre el lugar que voy a visitar y consejos sobre dónde comer o qué hacer. Honestamente la sección al final donde le explican a uno más sobre el país la leo a medias. Esta vez, sin embargo, dado lo poco que conocía sobre Bután, la leí completa. Dentro de todo lo que leí, una de las cosas que más me llamó la atención fue leer sobre las cuatro verdades nobles del budismo. Estas cuatro verdades son las que unen la ignorancia con la iluminación y el sufrimiento con la libertad. La primera verdad es la verdad del sufrimiento. Está el sufrimiento por el envejecimiento, la enfermedad y la muerte. La segunda verdad se refiere al deseo de querer las cosas de una manera diferente a la que realmente son. La tercera verdad fue descrita por Buda como el Cese Verdadero, la posibilidad de dar fin a todas las desilusiones, deseos y ataduras. La ...

Bolivia

No sé si es el hecho de haber vivido ya más de cinco años fuera de Colombia, pero estar en América Latina es algo que me recarga de energía y me llena de felicidad. Siento que hay un común denominador que hace que las cosas fluyan más fácilmente, que me sienta más en casa. Hace pocos días tuve la oportunidad de visitar por primera vez Bolivia. A Bolivia quería ir para conocer el Salar de Uyuni, un lugar que me parece increíble. Lamentablemente, aun cuando estuve en Bolivia no tuve la oportunidad de visitar el Salar, pero bueno, queda pendiente para una próxima oportunidad. Este vez estuve en Santa Cruz de la Sierra, la cual es el principal centro económico y financiero del país. Es una ciudad agradable, con buen clima y buenos restaurantes. No tiene muchas cosas por visitar turísticamente hablando, pero la plaza principal de noche se ve muy bonita y tiene como un eco-parque en las afueras muy agradable, con recorridos ecológicos y piscinas, se llama Biocentro Güambé . La gas...

Israel - Jerusalem

Vista de Jerusalem desde el Monte de los Olivos Jerusalem es una ciudad llena de cultura y contrastes, a mi me encantó. Caminar por la ciudad vieja le ofrece a uno una mezcla de culturas, religiones, olores, sabores, rostros, sonrisas y sonidos. En tan solo unos pasos uno pasa del barrio judío al musulmán, y con ello un cambio total en los rostros que uno encuentra, en los productos que venden, en las palabras que se pronuncian, en los sabores que se pueden degustar. Caminar por las callecitas de la ciudad vieja siempre trae algo nuevo , un detalle que uno no percibió la primer vez que pasó, una callecita nueva que uno se encuentra, un olor a incienso distinto, otros niños corriendo por las calles. Uno de los lugares donde más percibí ese cambio y ese contraste fue camino a la Puerta de Damasco, donde debía tomar el bus a Belén, la cual está ubicada en el barrio musulmán. Para llegar a la Puerta de Damasco uno debe tomar una calle que atraviesa gran parte de la ciudad vieja q...